Seguridad y nuevas tecnologías

Hoy día las nuevas tecnologías suponen un avance y un cambio muy importante para con el trabajo que se hacía antiguamente. Antes, por ponerte un ejemplo, el trabajo se hacía a mano, escribiendo todo, ahora son pocos los trabajos en los que las personas tengan que escribir algo que no sea a través de un ordenador.

Los inventos y avances tecnológicos han supuesto también una forma de proteger más celosamente la seguridad de las personas. Ya hay en muchos sitios instalados un Sistema Integral de Control de Acceso o unas Puertas Esclusa que impiden no pueda entrar nadie ajeno.

Todos estos sistema de seguridad suelen ser utilizados por las empresas, no en todas ellas sino en aquellas grandes empresas o empresas que necesitan ese tipo de blindaje para protegerse (bien porque pueden dedicarse a productos altamente peligrosos, por poder ser propensas a robos, etc.).

Por supuesto, también puede haber seguridad a la par que hay eficiencia y control para los empleados porque existe también un Control Horario. Esto es como se ve en algunas series que llegas a tu trabajo, metes una tarjeta y te la sellan y cuando te vas del trabajo vuelves a pasarla. Así el empresario sabe cuántas horas ha trabajado cada uno.

¿Está bien controlar tanto?

Una de las preguntas que puedes hacerte es si realmente está bien eso, si se puede ejercer un control así en los trabajos o en las tiendas, empresas, etc. para los clientes.

No hay una respuesta afirmativa o negativa pero si es cierto que los seres humanos no somos muy confiables ni confiamos en los demás, con lo cual el ver al otro como una persona que puede tener una doble intención es algo habitual.

De todas formas los sistemas de seguridad están integrados ya en la sociedad y sirven para su cometido, es algo que todos aceptan sin problemas y se sienten más seguros con ellos que sin ellos.